29 de abril de 2010

Un día como hoy

Un día como hoy vine al mundo, por la gracia que Dios me concede, eligió a mis padres, y a ellos fui, aún en un principio no estaban para mí, sé que es lo mejor y el hizo lo posible para llegar a ellos. Fue difícil, para qué, fue bastante dificultoso, años de intentarlo, pero por fin tuvieron un hijo, y por fin tuve una madre, el día más feliz de mi vida fue cuando nací. El día de hoy celebraré este día, que en verdad hice dichosos a mis padres. Mis amigos dicen que que chévere que exista, qué mucho apoyo y tantas cosas, dicen que yo soy lo opuesto y que nunca pido ayuda, que soy muy orgulloso, y lo soy más de lo que pueden ver.

Soy orgulloso, muy soberbio, no sé lo que es humildad, ni cómo llegar a ella, no sé lo que es piedad, no sé lo que es perdón, no pido comprensión ni me interesa que me conozcan, ni quiero consuelo de nadie, ni necesito sus palabras, soy necio y obstinado, no acepto la opinión de los demás, no soy tolerante, soy cobarde, usualmente huyo de las situaciones que me hacen sufrir, y creen que soy indolente, que carezco de sensibilidad y no me importan los sentimientos de los demás. Y puede ser tantas cosas más, muy negativas y contraproducentes. Siendo así me he odiado, y he querido lo peor para mí. No he querido que nadie sufra y he querido todo el sufrimiento para mí, cuando mis padres lloran le he pedido a Dios sus sufrimientos para mí, cuando tenía novia, pedía que todas las tentaciones sean para mí, cuando estaba solo pedía sufrir como redención. Equivocado, he sido un ignorante, y un ciego, he sido un estúpido y tal vez todo lo mencionado lo sigo siendo.

Pero... todo esto me pertenece, es parte de mí aunque no lo quiera, y aún así y peores cosas, visibles incluso, me han querido, me han aceptado, me han amado. Señor, gracias por darme la oportunidad que también las personas en mi rededor me quieran, ya no quiero ser como he sido, por que eso me aleja de ti, y me hace más daño que el que estoy acostumbrado a soportar, por eso me quedo de pie, porque sé no me darás una carga más allá de mis posibilidades, porque el dolor que le brindas al hombre no lo matará, lo hará más fuerte, porque me amas y aceptas como soy, porque no necesitas de mis argumentos, porque son inútiles mis palabras, porque sabes qué tengo en el corazón y no me abandonas aún así.

Quiero aprender a amar, amar sin condiciones, sin preguntas, sin pasado, sin recuerdos, amar en magnitud, sin pensar o creer, sentir el amor como es realmente, en toda su amplitud.

Me has dado la oportunidad de seguir vivo, y con sólo esa prueba, es suficiente para seguirte donde sea. Te amo Dios, y gracias por esta oportunidad.

No hay comentarios: