Hoy te vi... y en mi corazón sólo pude sentir dolor... tanto para eso... para que sólo quede eso. No me recuerda a ningún sentimiento experimentado con anterioridad, es un dolor nuevo, agudo y no el dolor crónico al que estoy acostumbrado.
LLegaste a mi vida, con todas tus imperfecciones y bondades, me diste ambas, me heriste con ambas y no curaste nada de lo que ambas dejaron.
No puedo culparte, llegaste a mi vida con errores y faltas que me confiaste y enseñaste, y yo aprendí de todo, y ejemplificaste en mi vida todo el dolor con el que llegaste, y me dejé llevar, y convertí mi vida imperfecta en la vida más incorrecta que he tenido.
No te debo nada, salvo amor, los pecados cometidos ya el Padre perdonó. Yo no sé lo que es el perdón, porque no tengo la capacidad para juzgar sin sesgo mi propia vida, menos la de los demás.
Te culpas por haber hecho daño a mi espíritu, lo has hecho, pero por un tiempo, ahora yo he tomado la batuta y soy quien dirige mi vida... hasta hoy. Porque yo elegí ser quién fui, porque yo gozé y sufrí por quién fui. Fui una persona que te aceptó con tu historia y tus males. Y me enamoré y me dejé llevar, sin pensar fui arrastrado sin poder elegirlo por un amor apasionado cuyo núcleo era el dolor más profundo de traicionar todos mis principios y mis ideales. Porque tú te convertiste en mi principio y mi ideal.
Porque por no ser egoísta y colocarte primero a ti en todo lugar. Fui la persona más egoísta por pretender hacerlo, porque no pude desmprenderte de mí, porque nunca dejé que fueras libre aunque tu voluntad se rendía ante mí. Porque no pude darte la vida y terminé compartiendo mi muerte lenta y dolorosa, impacible e indolente.
Porque en vez de compartir amor, compartí dolor, y contigo aprendí todo lo que mi vida no había experimentado. Amor, y mi corazón se acostumbró a latir, a dejar de ser la persona indolente que era antes.
Pero me convertí en la peor persona que alguna vez pude haber sido, y ahora que sufro doy cuenta que mi corazón se ha vuelto a poner duro, que no siento nada por nadie, que he vuelto a darle la espalda al mundo como cuando el mundo me escupía de niño. Nunca fui feliz ni dejé la oportunidad de serlo porque pensaba que en algún momento volvería a sufrir y el amor me iba a engañar.
Y sucedió... vino amor y me entregó lo mejor en forma de mujer...me dio ilusión y realidad, me dio sueños y despertar... me dio un presente y un futuro que admirar... pero luego se fue... y me dejó con una realidad ineludible e indolente. La verdad es que no puedo elegir, hoy he dejado de sentir, lo que me enamoraba antes... ya no tiene el mismo efecto. Me podrán decir tonto, estúpido, ciego, incluso cobarde, pero mi corazón desconoce todo lo que le costó aprender, ni el maldito sufrimiento que por más de 10 años me envolvió puedo sentir, ni la más grande felicidad sentida por más de 3 años puedo tampoco.
No siento nada y perdón por eso porque sé que algún día me arrepentiré de esto, me abandono a mí mismo, como me abandoné hace mucho tiempo y me arrepentí, como amé hace un tiempo y no me arrepiento, porque antes de morir pude experimentar lo bello. Ahora me toca vivir más aún, pero sin sentimientos de por medio. No puedo decir que me arrepiento por ello, pero he vuelto a mi antigua insensibilidad, como si nunca se hubiera ido, no sé si esto Dios me lo manda para que vuelva a ser una persona vacía como antes he sido, para que Él llené mi corazón y mi vida. Me abandono a Él y su voluntad.
Siento mi corazón más insensible que antes, no creo que pueda ahondar en algún sentimiento en estos momentos, mi voluntad está muerta, mi visón de la vida está sesgada, mi corazón completamente insensible, tengo el amor sellado, amor por mí mismo, la vida y sus maravillas. Siento la miserabilidad de un hombre que quiere regresar a casa, como un niño perdido que quiere ver a su madre... pero estoy perdido en un laberinto con varias salidas...hacia la nada.
Pero abandono, renuncio por completo, ya que no puedo ver mis necesidades sin tener que lamentar las ausencias, no puedo creer en nada porque mi razón y mi corazón se encuentran atiborrados y patidifusos con todas las experiencias y sentimientos encontrados y no puedo ejercer mi voluntad porque sé que podría herir a muchas personas. Ya estoy cansado de ser inconsciente con mis actos e irresponsable con mis acciones.
Nada puede ser peor que esto y lo mejor tal vez nunca pueda encontrarlo... es un sesgo enorme lo que tengo, se diga lo que se diga, las palabras carecen de sentido, es sólo un comunicado de estados inexistentes en mi razón... y mis sentimientos son la sinrazón de mi existir.
No quiero seguir así, por eso esperaré que Dios me consuele y me ame, y pueda hacer que cambie mi estado inexistente de emociones, ya que quiero disfrutar de la vida que me da, no quiero ser grosero ni oposisionista con Él, ya me cansé de ser siempre lo que otras personas piensan y opinan de mí, y que yo haga todo lo posible por no decepcionarlos, aún en lo malo y precario. FIN de mi inútil existencia, bienvenida la posibilidad de utilidad. Pero la vida no es uso de nada, ya que la vida no se aprovecha ni se rechaza, se vive y se encuentra la escencia en la libertad. Libertad de la cual carezco, porque mi voluntad se encuentra atada a la nada. Dios libérame cuando creas que es el momento, respetaré tu tiempo y no finguiré más mis emociones, sea tu voluntad y no la mía.
Adiós a todos. Gracias y Perdón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario