29 de abril de 2010
Muerte. Punto Final. Vida. Comenzar en otro párrafo
Amor? El amor acaso muere? El amor hace daño? El amor tiende al perdón? El amor tiende al olvido? El amor tiende al fracaso? No sé si el amor humano será así, lo he experimentado y todas las respuestas son negativas. Pero el amor de Dios no es así, a pesar de sentirme desgraciado en este momento, hay un consuelo, hay un amparo, hay algo que me sostiene, que sólo identifico como Dios. Gracias por no hacer que mi dolor sea más grande, por ser humano y dotarme de sentimientos, de lágrimas y de dolor. Gracias por hacerme sentir vivo, porque sé que no es lo único que deparas para mí. Sabes que soy muy sensible, y que ahora soy vulnerable, pero también me has vuelto fuerte, para soportar más cosas que antes no podría. No voy a volver a lastimar a los que quiero tan inconscientemente como lo he hecho. He de descubrir muchas nuevas cosas, percepciones ya no erróneas, si no libres, sin bloqueos mentales o insensibilidades que no me dejan experimentar lo que tú eres, eres el mundo, eres la vida, eres la felicidad, eres todo Dios, gracias por darme la oportunidad de estar vivo y sé que no es por las puras. No sólo para hacerle daño a los demás o joderlos como nunca, para poner pruebas, para que yo mismo sea un estancamiento y no deje crecer a alguien. Si no, para dar felicidad, para dar gozo, para hacer sonreir, para amar y ser correspondido. Algún día Dios, sé que hoy no, pero mañana es un nuevo día, aunque hoy me amanezca entre páginas con conceptos que poco me interesan ahora y lágrimas que vuelven más ilegible las letras. Ahora es que valoro más la vida, y me gusta más así, aunque haya sido mi despertar en medio de una situación que me mata y me hace sufrir más que cualquiera que haya experimentado. Sabes que mi abuela es la persona que más me ha faltado en este mundo, pero logré despedirme y darle amor hasta su muerte. Pero ahora hay alguien con quién no he podido hacer nada bueno y sólo he jodido su existencia, cargaré con mi cruz, porque sé lo que implica, aunque no haya despedida ni hubo amor. La tendré como lo más bello que he vivido. Porque no hay motivo para recordar lo malo ni lo feo. Sólo debo de tener motivos para vivir. Para sentir que en esta vida un desgraciado como yo puede ser feliz, como algún día lo fui y no pude experimentarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario