No hay consuelo para el corazón de un príncipe que dejó de serlo
Cuando la princesa de su cuento se dirige a otro Reino
Cuando la princesa tiene nuevos sueños y una nueva ilusión
El príncipe siente por primera vez en pedazos su corazón
Quiere unirlos pero no puede, quiere borrar recuerdos y dejar de soñarla, pero no puede
quiere dejar de sufrir, dejar de sentir tanto dolor, tanto lamento y sufrimiento, tanta miseria en el corazón
pero no puede, el dolor y la tristeza embarga cada parte del cuerpo y del alma
el corazón palpita lento y siente electricidad cuando lee cada verso
cuando celebraba cada imagen y recuerdo, pero que ahora éstos sólo hacen más grande el vacío
Por el amor de Dios, quiero desaparecer de este mundo, el cuento de hadas nunca fue una realidad, he despertado y me encuentro en un mundo sin ser cruento ni lastimero, en un mundo cuya realidad me daña, me hiere, me acaba.
Quiero morir y dejar de sentir, pero sé que eso no está en mis manos, que Dios es quien decide, y que si me da este sufrimiento será para hacerme más grande, quiero seguir, quiero intentar ser feliz, pero no puedo...
Por ahora mi felicidad se encuentra con ella, ella se la ha llevado, y me ha dejado sólo... pero por mí mismo, porque soy yo quién la alejado, porque soy yo quien la ha herido... porque somos ambos los culpables, porque somos ambos responsables de que no fuera a ningúna parte el amor que sentimos.
Y ahora ella luce bien y feliz, ilusionada esperando un príncipe, que en verdad espero que llegue, de todo corazón lo pido Dios, ella merece un hombre que la ame y respete, que la trate como el ser humano tan maravilloso que es... algo que no pude hacer aun queríendolo, porque he sido egoísta y necio, porque he dejado salir la parte más cruel y ciega de mi ser.
Yo sólo la quiero a ella, aún la amo, aún la perdono y borro cada cosa negativa que pudo haber pasado, pero yo no puedo perdonarme, no por lo que le he hecho, si no por lo que me he hecho a mí mismo. Todos mis pecados Dios los perdona, Dios me ama aunque haya sido lo peor que pude ser... Pero yo no.
No perdono el hecho de haber empujado fuera el amor de mi vida, de haber mal tratado la mujer que amo, de haberla puesto al límite, de haberla hecho sufrir, no me perdono aunque ella lo haya hecho.
No por lo que hice si no porque ahora soy en extremo infeliz, por primera vez no puedo ocultar mis lágrimas, no he llorado en más de un mes, pero ahora que la veo ilusionada me duele creer que esa ilusión no la comparte conmigo, que busca un príncipe y no me busca a mí, un sapo horrendo, lo sea o no lo siga siendo no importa, no existe un lugar en su corazón para mí.
Ese lugar que tenía para mí, no lo he reservado, sigue vacío y no es para mí, ya no. Espero no hacer sufrir más a esta dama que amo, no puedo estar ni cerca porque soy una persona que sólo tiene ahora dolor en el corazón.
Unos días atrás soñé con ella, y me desperté feliz aún sabiendo que no era cierto, mi corazón se ilusionó con una imagen falsa, pero lo sentí latiendo con fuerza emocionado... Ahora siento lo contrario, ella espera, pero no espera por mí... yo espero, pero no espero por ella, ahora sólo espero que este dolor desaparezca y pueda seguir viviendo. Porque no puedo disfrutar todo lo que Dios me da, y es un pecado muy grande, pero es que la amo y no puedo ser feliz sin ella por ahora...
Quiero vivir, quiero ser feliz, quiero dejar de sufrir, no puedo dejar de llorar desde que he comenzado, tengo tanto guardado que es hora de que salga... pero no me siento aliviado, siento que Dios me da una oportunidad, pero sabe que es tiempo de que el sufrimiento se acabe, pero no puedo dejar de experimentar una perdida tan grande.
Te amo ..., puedo seguir sin ti, pero no quiero, puedo y no debo atar mis sentimientos a un vacío, no tiene sentido lo que siento por ti si no estás a mi lado, sea bueno o sea malo, no estás y eso hace que carezca de sentido cada cosa que relacione el amor de una mujer a mi vida. El amor no trata de merecimientos, me has amado sin merecerlo, eso es suficiente prueba, he orado por ti cada día para que encuentres la felicidad, y espero que en verdad lo seas, que no sea una ilusión, y que se convierta en una realidad, y encuentres ese príncipe que tanto tiempo Dios ha guardado para ti.
17 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario