29 de abril de 2010

Sinceridad

No sé por qué lo hago, pero quiero mantenerte al tanto de mí... No me lastima ni me crea ilusiones... Pero quiero decirte que a pesar de que es muy difícil el momento que estoy pasando, sufriendo por que al no caer en las tentaciones me doy cuenta qué "fácil" hubiera sido todo si hubiera caminado, me mantengo alejado del demonio y más cercano a Dios, aún así es difícil, y me doy cuenta que es algo que tengo que hacer solo, caminar por Dios, por mi necesidad de Él, y no por complacerte. Recalco lo último por qué sé qué puse de mi parte para arruinar nuestra relación. Yo no quisiera que regresaras a mi vida porque sé que no es lo que quieres. Pero te quiero decir algo que me tiene carcomiendo desde que tengo esta nueva vida. Sé que me puedes criticar y tomar como un exagerado que no quiere vivir o cambiar o que sólo quiero sufrir... pero hasta al Padre Lucho le he consultado y me dice que a pesar de la felicidad que siento es normal que sufra porque soy un ser humano, porque sabe que he perdido a la mujer que amo aún y es cuestión de tiempo que Diosito cure mi corazón. Pero mi corazón no está herido por las cosas que sucedieron entre nosotros, no por lo que pudiste haberme hecho, porque en verdad he perdonado y no tengo recuerdos, mi corazoncito está herido por las cosas que me he hecho, porque soy humano y sufro de que te alejé de mí. Pero me derretiste el día que te encontré cerca del baño de la Iglesia, te veía tan hermosa, tan tierna, aunque no lo creas trajiste calma a mi corazón, ver que acudiste a la Eucaristía llenó de gozo mi corazón, no pensaba verte y que fuera tan difícil a pesar de todo, porque tenía que alejarme para no hacerte daño, atiné como reacción a huir, pero luego di cuenta que no quería eso, que quería verte y si tenía que estar cerca lo tendría que estar para poder hacerlo, a pesar de la vergüenza y el miedo por incomodarte, quería abrazarte y decirte que te quiero y que te extraño, pero obvio nunca más lo haré porque ya me pusiste los puntos sobre las íes. Me di cuenta que sigo enamorado de ti, que no puedo cerrar ningún círculo porque no es un duelo, no estás muerta ni muerieron mis esperanzas contigo, Dios me ha dado cantidad de señales para eso. Tal vez me tomes como un loco, lo repito, quisiera decirte esto cara a cara pero no me escucharías, ya he intentado antes y no quiero sufrir ese rechazo merecido de tu parte porque no nos haría bien a ninguno de los dos. Pero quiero decirte que te amo, que estoy perdidamente enamorado de ti, que quiero compartir mi felicidad, mi visión del mundo, mi amor por Dios, mi vocación de formar una familia contigo, por fin mi cariño, todo lo que siento de manera bella y no viciada como antes. Pero soy cuerdo y sé que es imposible ahora, porque no quieres nada conmigo. Pero mi corazón está más loco aún y siente que aún me puedes querer y que tu decisión ha sido para ser feliz porque yo te hacía caer en el pecado constante y a la vez tú me hacías daño, era un círculo vicioso del cuál tú querías salir y yo no daba cuenta de eso. Pero yo te quiero proteger, te quiero dar mi cariño, te amo Jacqueline, este tiempo me ha dado el sentir que necesitaba para afianzarme en la Iglesia, para poner en orden mis prioridades y mis necesidades. Primero está Dios con el Camino y todo lo que conlleva, después estás tú. Ya sé que me decías que mis estudios estaban primero, mi profesión y eso, pero entiende esto, me desesperaba no estar a la altura de lo que creía necesitabas, y quería acabar rápido para trabajar y mantener un hogar y no sufrieras necesidades, necesidades que yo tenía y que ahora siento superficiales, pero recién doy cuenta, a pesar de que me lo decías, no importa dónde vivamos con tal de hacerlo juntos, y ahora lo entiendo, pero qué culpa tengo de querer lo mejor para ambos, de querer tener hijos y darles lo mejor que pueda con mi trabajo? Porque ahora entiendo que lo mejor no se obtiene con dinero ni pertenencias, que dar limosna vale más que mil sueldos, y se siente grandioso. Por eso me muero por casarme contigo. Porque quiero vivir contigo. Pero ya sé... mi realidad, mi realidad no es esa, no estás a mi lado ni quieres estarlo, o al menos no así. Tú y yo estamos separados y pasando tal vez momentos muy definitorios en nuestras vidas, y sé que Dios nos quiere separados para que podamos avanzar sin ponernos trabas ni descalificarnos. Pero es que quisiera que sepas que tome el tiempo que tome, el que Dios nos destine, si sientes aún algo por mí, que aún puedo ser tu principito azul porque me amas, quiero que veas un cambio en mí, quiero que compartamos la felicidad de estar con Dios, quiero que veas eso, no lo que fue ni lo que creas que será, si no lo que es tangiblemente. Ahora sí tengo algo que ofrecerte, te ofrezco no sólo amor, si no la oportunidad de formar una familia en el Camino, un hombre que daría todo lo bueno por conseguir la vida eterna, porque ahora creo, no ciegamente, creo que en verdad existen los ángeles y los santos, que daño a Jesús en la cruz cada vez que cometo pecado y ofendo a Dios cada vez que lo rechazo. Quiero que veas eso, no quiero que lo leas de mí o que lo escuches alguna vez, quiero que veas que espiritualmente soy otra persona, que no soy ciego más, que te amo y que las personas sí podemos evolucionar, crecer y dejar cosas malas atrás. Porque amo a Dios, y quisiera tenerte a mi lado. Ya sé que soy un insistente y tal vez te de cólera que para ti siga siendo ciego, pero tal vez mi amor por ti me ciega y me da esperanzas vanas, pero al menos no soy ciego respecto al amor de Dios, y te quiero decir que SOY FELIZ, muy feliz, dichoso como nunca, Dios me ama y me perdona, puedo sonar repetitivo, pero es que no sé cómo compartir mi felicidad. Así como me desespero por ir a Eucaristía o encontrarme con mis hermanos de la Comunidad, siento que te extraño como no tienes idea. Porque yo puedo elegir seguir hablándote o no, buscarte o no, mirarte o no, aunque quiera lo contrario, pero no puedo elegir amarte, por qué te amo más? Porque me sentí tan enamorado de ti cuando te vi? Por qué? No creo que Dios haya borrado todo el amor que sentías por mí, o todo el querer que experimentaste conmigo, hubieron también cosas bonitas, y sé que podrían haber muchas más maravillosas. Ya sé que has escogido. Y estoy de acuerdo, no era el hombre para ti, y siempre lo he pensado y aceptado con miedo de no cambiar. Pero ahora no siento ni veo eso, siento que sí soy el hombre que puede hacerte feliz, no que soy para ti, pero sé que si Dios me quiere para ti definitivamente puedo darte amor y hacerte feliz, porque sé lo que quieres. No me digas que te alejas de Dios porque es mentira, tú quieres estar cerca y es cómo haces las cosas, no es necesario que digas que puedes hacer cosas horribles, porque sé de sobra qué puedes ser así, pero no creo que quieras hacerlo, y creo que Dios te ha dado mucho poder para poder decidir y no dejarte tentar. A nosotros nos confundió lo que sentíamos el uno por el otro. Ahora no hay manera de seguir haciéndonos daño porque estamos lejos, pero te aseguro que te protegería y te daría amor del bueno, porque Dios ha anidado un amor distinto en mi persona y aunque no lo quiera o sea consciente es para ti, no lo eligo, es así para mí ahora. No sé qué es para ti. O que será luego para ti, pero si es yo te haré feliz el tiempo que Dios lo decida. Si no, no te preocupes, Dios hará que el amor que sienta por ti se extinga, si ya lo ha hecho por tu parte lo creeré porque para Dios no hay nada imposible. Te amo Jacqueline, y te digo que tercamente sin voluntad me entrego a Dios, y entre muchas cosas que siento hacer, una de ellas es esperar por ti, que des cuenta de muchas cosas conmigo, tanto para bien como para mal. Pero por ahora te esperaré, porque no puedo hacer nada con el amor que siento por ti. Tener paciencia, no me desespero porque lo que viene de Dios es perfecto, el tiempo en que se dan las cosas es así tb. Te amo Jacqueline, aunque tus sentimientos hayan cambiado, los míos también porque de verdad siento un amor distinto por ti, pienso de manera distinta de ti, y quiero cosas muy diferentes con respecto a ti. Quiero demostrarte mi dignidad como hombre y que voy a ser un buen padre de familia neocatecúmeno, y que te voy a ser feliz. Basta, ya debo de estresarte demasíado. Pero concisamente te espero hasta que Dios decida tu regreso o extinga lo que siento por ti. Ambas cosas estarán siempre bien porque será la voluntad de Dios. No lucharé contra su voluntad, porque no quiero otra cosa contra lo que Él quiera para nosotros. Sin embargo nuestro rompimiento no puedo evitar sentir que ha sido muy beneficioso porque pude dar cuenta de lo que realmente necesito, de por fin encontrar una orientación a mi vida, y por fin sentir felicidad. Pero quiero compartirla contigo, eso no es pecado. NUNCA ES TARDE CUANDO HAY AMOR

No hay comentarios: